Preguntas frecuentes

Sector Eléctrico

El boletín de reconocimiento de las instalaciones eléctricas en baja tensión, también llamado brie, boletín eléctrico, boletín de luz o boletín azul, es una documentación que a efectos de rehabilitación o para instalaciones ya existentes, justifica el cumplimiento de las condiciones técnicas de seguridad de las instalaciones eléctricas receptoras, para que estas puedan ser conectadas a la red de distribución.

El boletín de reconocimiento de las instalaciones eléctricas como tal, sólo existe en Catalunya, en el resto de las comunidades autónomas, para justificar las condiciones técnicas de seguridad de una instalación eléctrica a efectos de rehabilitación o para instalaciones ya existentes, se utiliza un CIE o Certificado de las Instalaciones Eléctricas en baja tensión, y por ello desde Endesa algunas veces nos piden un CIE.

En el 99% de los casos en vivienda y locales pequeños, en Catalunya, con un boletín, será suficiente para justificar las condiciones técnicas de seguridad de las instalaciones eléctricas y poder contratar.

En Catalunya, el CIE o Certificado de las Instalaciones Eléctricas en baja tensión, es un documento incluido dentro de la documentación de legalización de las instalaciones eléctricas, ya sea mediante proyecto o lo que llamamos una MTD, Memoria Técnica de Diseño, estas documentaciones, además del propio certificado, deben incluir en líneas generales, la justificación de cálculo, planos del trazado con la ubicación de mecanismos y receptores y los esquemas unifilares.

Este paquete de documentación, sólo se puede emitir cuando es nueva instalación, o es una modificación o ampliación de una instalación que ya ha sido previamente presentada en Industria y tenga número de registro.

Para la legalización de las instalaciones eléctricas mediante MTD, estas deben ser registradas en el departamento de Industria, previa declaración de responsabilidad firmada por el titular y el pago del trámite y la tasa de registro correspondiente.

La memoria técnica de diseño, solamente se puede emitir, en instalaciones que para su legalización como nueva instalación, no requieran proyecto eléctrico.

El boletín de reconocimiento de las instalaciones eléctricas en baja tensión, se tramitaba antiguamente a partir de un bloc de boletines editado en papel azul, con tres copias para cada número de boletín, normalmente los instaladores utilizaban papel carbón para el auto calco de las copias.
De las tres copias, una es para entregar a la comercializadora, otra para el titular y la última la tiene que guardar el instalador.

Las empresas que todavía funcionan de modo tradicional en el mundo analógico y trabajan con papel y sello de goma, deben entregar dos originales al titular, uno para el y el otro para el trámite de contratación que se quedará la comercializadora, recordar que si el boletín no es digital, tendremos que tramitar la contratación del suministro a través de un punto de servicio físico, el boletín en papel, no es válido para tramitar on-line, ya que no se acepta el escaneado del mismo y elimina la trazabilidad de la originalidad del documento y su certificación.

Las empresas que trabajan con documentación y certificado de firma digital, normalmente nos enviarán el documento en PDF certificado digitalmente y este nos permite tramitar y contratar on-line, añadiendo al procedimiento una mayor comodidad, transparencia y trazabilidad.

Endesa cuando solicita un boletín no cobra nada, los boletines los emiten y facturan las empresas instaladoras debidamente autorizadas, Endesa, como empresa suministradora, no podrá conectar las instalaciones eléctricas receptoras a la red de distribución, sin una documentación que justifique el cumplimiento de las condiciones técnicas de seguridad de las mismas.

Para la emisión de un boletín, debemos saber que es obligatorio que el instalador se desplace hasta el local o vivienda para revisar las instalaciones eléctricas in situ y justifique mediante la emisión del boletín, que estas no tienen defectos graves o muy graves y son seguras y aptas para ser o seguir conectadas a la red de distribución.

Los costes mínimos de un boletín de reconocimiento de las instalaciones eléctricas, deben incluir el coste de desplazamiento al local o vivienda, el coste del tiempo de revisión de la instalación y el coste de emitir el boletín y facturar el trabajo, aparte de algún correctivo de la instalación que en algunos casos fuere necesario.

Un buen consejo es que a la hora de contratar el servicio, busquemos un precio cerrado, sin sorpresas, o bien en caso de no encontrar nada que nos convenza, buscar profesionales cercanos, ya que la logística del desplazamiento, es el único coste a determinar en cada caso que puede desviar de manera significativa nuestro presupuesto.

Recordar también, que la finalidad de la emisión de un boletín de reconocimiento de las instalaciones eléctricas, es eso, un revisión o reconocimiento de que las instalaciones de nuestro entorno más inmediato son seguras para nosotros y los nuestros.

Los precios de mercado más aceptables, con los que nos pueden dar un buen servicio calidad-precio, deberían rondar en una horquilla de entre 75€ y 120€

Es evidente, es parte de la estafa generalizada, el instalador suele manejar según los criterios de su mercado, si és zona alta, sus instaladores y sus precios también suelen serlo.

Una de las estafas más habituales del sector, son prometer precios bajos de 50€ y tiempos de 20 o 30 minutos, y ni lo uno ni lo otro, en la mayoría de los casos, la estafa consiste en enviarte el boletín escaneado por correo electrónico a cambio de una fotografía del cuadro eléctrico, enviada por mail o whatsapp, emitir boletines sin la revisión de las instalaciones eléctricas preceptiva, está totalmente prohibido y puede causarnos un perjuicio, dado que el fin de la emisión del boletín es garantizar las condiciones técnicas de seguridad de nuestra instalación eléctrica.

Normalmente, no suele haber correctivos si las instalaciones están o permanecen en servicio, más allá del cambio de una protección que ha llegado al final de su vida útil, o bien el cambio de un interruptor ICP, debido a una modificación de la potencia contratada, todos los demás correctivos que pudieran surgir, habitualmente serían debidos a incumplimientos en la ejecución de las instalaciones o que estás han sido manipuladas a lo largo del tiempo, por personal no competente o no cualificado.

Si el suministro está de baja de servicio, siempre necesitaremos un boletín u otra documentación para contratar de nuevo, el instalador, comprobará durante la revisión de las instalaciones para la emisión del boletín, si estás siguen cumpliendo con las condiciones técnicas de seguridad, para su conexión a la red de distribución, las instalaciones han de cumplir, con el reglamento por el cual fueron ejecutadas.

Las instalaciones sin contrato de suministro en vigor, no pueden estar conectadas a la red de distribución, ello supone que nos puedan abrir un expediente de fraude por parte de la distribuidora y un peligro para nosotros, al desconocer si estas cumplen con los requisitos mínimos exigibles en cuanto a la seguridad industrial.

No, rotundamente no, conectarse a la red sin el visto de la distribuidora, puede perjudicarnos a nosotros y al resto de usuarios de la red de distribución eléctrica, la potestad y el control de si las instalaciones receptoras de energía eléctrica cumplen con las condiciones técnicas en cada caso para su conexión o no a la red, pertenece a la distribuidora.

Las instalaciones en las que no se han justificado las condiciones técnicas de las mismas, pueden ser peligrosas en sí mismas y producir perturbaciones al resto de las instalaciones conectadas a la red.

Sí, la electricidad puede causarnos la muerte directamente por electrocución e indirectamente a causa por ejemplo de un siniestro provocado por un cortocircuito, el riesgo derivado del uso de la energía eléctrica es poco probable però sus efectos pueden ser catastróficos.

Igual qué hacemos con nuestro coche cuando va al taller o pasa la ITV, las instalaciones eléctricas también deben ser revisadas de vez en cuando y reparadas en caso de defecto.

Una instalación sin documentación, es como un coche sin papeles, si este no puede circular, tampoco una instalación eléctrica debería conectarse a la red, y si lo uno te puede matar, lo otro también.

Por tanto, si queremos estar seguros de tener controlado el riesgo que supone disponer en nuestro entorno más inmediato de una instalación eléctrica, esta deberia ser revisada de vez en cuando por un instalador competente, debidamente autorizado.

Si Endesa nos abre un expediente, es por que cree que existe algún tipo de defecto grave o fraude en nuestro suministro, fraude eléctrico, sería normalmente disponer de una doble línea de alimentación, una derivación o tener el contador puenteado, entre otros.

Lo primero que tenemos que hacer si nos abren un expediente, es ponernos en contacto con el departamento de Endesa correspondiente, para que nos hagan llegar, preferiblemente por escrito, la notificación con toda la información que tienen ellos acerca del defecto o fraude con el número de expediente y demás información para establecer la trazabilidad de la gestión.

Una vez tenemos el expediente en mano, deberíamos consultarlo si tenemos alguna duda con un instalador autorizado, una ingeniería o similar para resolver las dudas y proceder a negociar la solución, y he dicho negociar, porque Endesa, nunca lleva por cuenta propia sus fraudes al juzgado, sino que cierran ellos unilateralmente las condiciones técnicas y económicas, cara a la regularización e indemnización a la distribuidora, acompañada normalmente de apercibimientos, intimidaciones y amenazas de corte de suministro.

Como recomendación, en estos casos, no deberíamos entregar ninguna documentación a la distribuidora, sin consultar primero con un profesional, los cálculos de la indemnización se fundamentan principalmente, con los datos que captan a través de todos sus canales de comunicación.

No, las instalaciones han de cumplir, con el reglamento por el cual fueron ejecutadas y no con la normativa actualmente vigente, eso si, no pueden faltar los elementos de seguridad actualmente imprescindibles, como los interruptores diferenciales, un interruptor general que limite la carga máxima admisible de nuestra instalación y nos permita seccionar la instalación con una sola maniobra, la correcta ubicación de los mecanismos en las zonas húmedas y la correcta protección de los circuitos de interior, si los hay.

Para que un reconocimiento, dictamen o revisión de la instalación eléctrica salga sin defectos, las instalaciones deberán partir de unos mínimos exigibles en cuanto a la seguridad industrial, mínimos que han de quedar conformes al criterio del boletín eléctrico y que justifiquen la correcta protección y funcionalidad de nuestra instalación, siempre, bajo los parámetros de la normalidad.

La potencia máxima admisible de una instalación depende de su diseño y ejecución, y su diseño, depende de la necesidad del momento, dado que cada día utilizamos más equipos y receptores alimentados con energía eléctrica, cuanto más moderna es una instalación, mejor adaptada estará a nuestras necesidades actuales.

En instalaciones monofásicas y bifásicas muy antiguas con un sólo circuito, sólo se admitirá como máximo, una poténcia máxima admisible de 3.45kW, que corresponde a un ICP II de 15A con la tensión nominal de 230Vac.

Si nuestras necesidades cambian, el criterio a seguir en el aumento o ampliación de poténcia es, que a más necesidad de potencia más disponibilidad de circuitos de interior, es decir, si queremos más poténcia no modificaremos y ampliaremos los circuitos existentes, lo que tendremos que hacer es desdoblar nuevos circuitos para las nuevas necesidades o usos.

En todos los casos, si queremos modificar la instalación o ampliar la poténcia disponible, tendrá que diseñarlo y ejecutarlo un instalador debidamente autorizado.

Rotundamente no, si por mecanismo, circuito o conductor eléctrico circula más corriente de la debida, éste sobrecalienta el aislamiento hasta su rotura y puede provocar cortocircuitos por falta de aislamiento de las partes activas y por ende, puede provocar un siniestro, dado que el fogonazo de un cortocircuito, puede hacer prender cualquier material combustible cercano al mismo.

En todos los casos, si queremos ampliar la poténcia disponible de nuestra instalación, tendrá que diseñarlo y ejecutarlo un instalador autorizado.

Si, cada mes aproximadamente, tienes que apretar el pulsador de test de los interruptores diferenciales y estos tienen que disparar para asegurar el correcto funcionamiento de los mismos, además de esto, el mantenimiento preventivo más habitual, es el reapriete de la tornillería de los automatismos eléctricos del cuadro, cuando estos están flojos, suelen darse sobrecalentamientos que derivan en un deterioro de los aislamientos funcionales y por ende, averías y cortocircuitos que se pueden evitar fácilmente, recordar que un cortocircuito, puede llevarnos al siniestro de nuestro local o vivienda.

Por último decir, que todos los elementos de la instalación eléctrica incluyendo los receptores que tienen partes mecánicas en movimiento, tienen una vida finita y en algún caso tarde o temprano, deberemos sustituirlos.

A menudo, en suministros que están de baja de servicio y sin equipo de medida instalado, el operario de la empresa subcontratada por Endesa puede decirnos que no quiere instalar el contador debido a un defecto de la instalación, estos operarios no son instaladores autorizados, y siguen la pauta de los gestores de Endesa, sobre el criterio que utilizan estos últimos a la hora de evaluar los defectos, no existe nada por escrito.

Estos defectos, hacen referencia normalmente a las instalaciones de enlace del local o vivienda, suelen ser casos como el contador instalado sobre madera, fusibles en mal estado o el cambio de la derivación individual, cuando el trazado de la misma queda total o parcialmente oculto.

A efectos de la normativa a aplicar en estos casos, si ninguno de los elementos o partes del trazado que nos pudieran requerir cambiar, tiene defectos de rotura, aislamiento, sujeción, protección mecánica o conservación, no estamos obligados a cambiar nada, de primeras, no se puede considerar defecto que una instalación sea antigua.

Al estar el suministro dado de baja, necesitaremos un boletín de reconocimiento, y si este está firmado por un instalador y en él no se justifica ningún defecto, podemos negarnos al requerimiento del operario y de la subcontrata de Endesa, el criterio a seguir, es que las instalaciones han de cumplir, con el reglamento por el cual fueron ejecutadas y no con la normativa de aplicación actualmente vigente o con los criterios que puede aplicar una empresa como Endesa, que no es competente para prescribir y sancionar, en dicha materia.