Dinosaurios y nuevas tecnologías

Oriol Margarit

Oriol Margarit

Technical Chief Operating Officer

Para mejorar en competitividad, las empresas deben examinar, explorar y predecir cada paso de su modelo o plan de negocio en pro del alcance de la excelencia, eficiencia y la mejora imprescindible de la relación entre el coste y la calidad de su producto o servicio, evidentemente en la empresa tradicional analógica y consolidada, es muy complicado o literalmente imposible alcanzar el 100% de transformación digital, más allá de partes o procesos comunes a todas las empresas, normalmente de infraestructura principal y carácter transversal.

Las empresas que pueden aportar, optimizar, monetizar y añadir utilidad y valor en todos los protocolos y procedimientos específicos mediante la digitalización, que logran alcanzar un alto nivel de tecnología, nacen o emergen de cero, lo hagan como spin-off de proyectos nacidos como extensión de otros, o como nueva empresa, normalmente en modelos startup.

La anomalía del mercado actual, consiste en la convivencia de dos mundos o modelos empresariales que funcionan paralelamente, el analógico y el digital, y obliga al usuario a decidir cambios que van mucho más allá del mero hecho de establecer y andar nuevos caminos, hoy en día en el target del cliente o usuario de los modelos startup, nos encontramos barreras de mercado al acceso físico, dominio y conocimiento del uso de los dispositivos y las nuevas tecnologías.

Todo ello, suponiendo previamente por parte del usuario del servicio, la aceptación de la confianza que implica en gran parte, la delegación y consentimiento del uso y empleo de nuestros datos personales.

Superado este eslabón, con las ventajas de la digitalización, la inteligencia artificial y los modelos de big-data, podemos elevar la satisfacción de nuestros usuarios y clientes, a límites inalcanzables hasta el día de hoy.

Las diferencias entre dinosaurios y startups son demoledoras, las primeras, andan navegando río abajo en una batalla malograda y desperdiciada en la que van perdiendo competitividad, su respuesta, de momento, rebajar la calidad del producto y esquilmar los servicios, para mantener o bajar precios, que les permitan seguir trabajando y parar la sangría.

En todos los casos de competencia, satisfacción y excelencia de servicio, gana la tecnologia, las diferencias de prestación de los modelos analógicos vs los digitales, son cuantitativamente abismales y ello ha elevado a todos los niveles, actitudes de confrontación y derivadas, que acabarán inexorablemente con la implantación de los modelos más tecnológicos, adaptados y eficientes.

La digitalización, permite, pasar de una oferta de calidad percibida, a poner al alcance del usuario, el aseguramiento de una calidad real en cada paso o procedimiento, para la producción o prestación de servicios.

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